El único error de su zaga le costó caro al Tigre y lo cometió justo ante quien no debía, William Ferreira, cuya perfecta definición selló la victoria de Bolívar (1-0) en el clásico 178 de la historia liguera.

Son tres puntos —los ganados— que valen mucho, que mantienen a la Academia cerquita de la punta, pisándole los talones al líder Oriente. Y para The Strongest son tres unidades —las perdidas— que a la larga pueden pesarle, cuando se haga el recuento final allá por fines de mayo.
Sin embargo, nada de lo anterior es definitivo. Bolívar, con mayor razón, y The Strongest, a pesar de la derrota, continúan en la lucha por la corona, eso queda más que claro.
Fue un clásico que será muy recordado por las emociones que tuvo, los ‘casi-goles’ en ambas porterías, pero sobre todo por las tapadas de Vaca, porque de no haber sido por el golero gualdinegro, el triunfo de Bolívar hubiera registrado una mayor diferencia en el marcador.
Los atigrados tienen con qué justificar en parte la derrota. Jugaron desde el minuto 34 del primer tiempo con uno menos por la expulsión de Torrico. Fue, en todo caso, una correcta decisión del árbitro porque la falta del atigrado existió, cortó una clara opción de gol de Zé Carlos —que se iba camino a enfrentar al arquero— y había motivo suficiente para sancionar como lo hizo el árbitro.
Antes de eso, The Strongest había sentado presencia en el clásico, era el que llegaba más al área contraria y, por tanto, el que tenía más opciones de anotar. Addles tuvo un par que definió mal; y Ruiz dispuso de otras dos, una le pegó alto y otra cabeceó apenas desviado.
Bolívar, al que le costó conectarse, apareció recién con un tiro de Álvarez (23 minutos), aunque justo sobre la media hora Zé Carlos tuvo la más clarita, y Vaca protagonizó la primera gran atajada.
El antes y el después fueron marcados por la expulsión de Torrico. Tras ella, la Academia se sintió más cómoda en sus desplazamientos y aprovechó el retroceso evidente de las líneas stronguistas, consecuencia del ‘uno menos’.
Ferreira (36’) pudo abrir la cuenta, pero la notable atajada de Vaca lo impidió. El arquero otra vez fue determinante ante dos cabezazos seguidos, de Zé Carlos y Frontini (37’); y se convirtió en héroe cuando volvió a decirles ‘no’ al uruguayo y al brasileño, que hasta ahí habían perdido todas con el gualdinegro.
Argüello apenas tuvo trabajo en el segundo tiempo, un par de contenciones en el primer cuarto de hora.
Bolívar, con la ventaja de tener un hombre más, presionó y finalmente logró un error en la zaga stronguista que hasta entonces se había mantenido firme. Ojeda trastabilló y no pudo rechazar el balón, que le quedó en bandeja a Ferreira, para que el goleador, con clase, eludiera la salida de Vaca, el cruce de Méndez y clavara la pelota en el fondo del arco (20’).

The Strongest, herido, arriesgó y fue con todo en procura de empatar. Tras la expulsión de Cuéllar (35’) puso a Bolívar contra las cuerdas, lo único que le faltó fue definir dos o tres opciones que tuvo en los minutos finales, se las tapó Argüello, sobre todo aquella ante un remate de Regis.
Fuente: (La Razon LPZ)











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