Ingresó en el segundo tiempo y marcó el tanto de la victoria, cuando parecía que el arco se le cerraba al Tigre, que lo había intentado de todas las maneras.
El gol que marcó Rodrigo Ramallo a los 24 minutos del segundo tiempo salvó la fiesta que organizó The Strongest en el estadio Rafael Mendoza Castellón de Achumani. El Tigre no jugó bien contra Real Mamoré y encontró en el tanto del juvenil el premio que significa tres puntos en el torneo Fundadores de la Liga.

No fue la primera vez que Ramallo ingresó en la segunda parte y salvó al atigrado.
La fiesta, sin embargo, estuvo a punto de aguarse en una de las últimas jugadas del partido. Un tiro libre de Maraude —aproximadamente 25 metros— estuvo cerca de colarse en el ángulo derecho del pórtico, pero Daniel Vaca lo desvió al córner. Fue una de las pocas jugadas de riesgo del visitante en el compromiso.
Fueron pocas las situaciones de gol que tuvo el atigrado para ser incluidas en los apuntes en el primer tiempo. Después de un comienzo veloz en el que avisó Bejarano con un derechazo desviado y un intento de Cristian Ruiz, quien no le dio la fuerza necesaria a su remate para superar a Lanz, el trámite del lance se hizo aburridor.
La baja producción del panameño Addles contagió a los hombres de ofensiva. Nunca durante el tiempo que permaneció en la cancha tuvo las luces encendidas, falló la conexión con De Souza y Ruiz, quienes deambularon arriba.
De nada sirvió el empuje de Bejarano y Gerson García, quienes desde atrás intentaron arrinconar al trinitario, que de rato en rato, con Iván Zerda como abanderado, intentaba llevar peligro al arco de Vaca. Cerca del final de la primera parte, un tiro libre ejecutado por Regis de Souza exigió a Lanz a mandar la pelota al servicio de esquina (min. 37). Luego, a los 43´, Chumacero tuvo otra inmejorable opción en el área. Intentó definir por un costado del arquero del trinitario, pero la pelota salió por un costado.
Con Horacio Ortega en el campo de juego, el ataque del Tigre mejoró en algo. Su ingreso en lugar de Addles ayudó a que el ataque fuera más contundente. Para ello también ayudó Luis Hernán Melgar y fue precisamente él quien habilitó al juvenil Ramallo para decretar la única conquista del cotejo.
Bajó la pelota con la cabeza y habilitó al joven goleador, quien desde el borde del área sacó un zurdazo que no sólo derivó en la celebración, sino también en el alivio de los stronguistas que estaban en las tribunas, que hasta ese momento la habían pasado mal.
El Tigre se ponía en ventaja, no obstante que desde el minuto 6 jugaba con un hombre menos por la expulsión de Regis de Souza. El brasileño intentó conectar con la mano, cuando Lanz salía a rechazar, después de una pelota que había bajado Ruiz, tras centro de Jair Torrico.
Después del tanto, fue poco lo que hizo el local en materia ofensiva. Antes lo había intentado por todos los medios, pero el gol no llegaba.
En los últimos diez minutos del partido, Mamoré intentó tomar la iniciativa en el juego, pero se limitó a tirar centros al área, que hicieron poco daño a la zona defensiva atigrada.
A los 42′, Frank Oni ejecutó un tiro libre, que encontró bien ubicado a Vaca, aunque el remate no tuvo la fuerza necesaria como para exigir al golero.
La más clara de la visita llegó en el 47′. Un fuerte remate de Maraude que se metía en el ángulo fue desviado al córner por Vaca. No fue gol, pero estuvo cerca. El alma le volvió al cuerpo a los atigrados. Cuando el árbitro Maldonado pitó el final del cotejo, los hinchas festejaron y la fiesta volvió a armarse en Achumani.
Fuente: La Prensa (LPZ)











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